Tipos de penalizaciones de Google

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Es muy complicado tener a Google contento. O bien por desconocimiento, o bien porque queremos hacer “trampas” para acelerar el proceso, todos podemos saltarnos las normas de Google. Sin embargo, a estas alturas Google lo ha visto todo y no tiene clemencia para aquellos que no se ciñen a sus directrices. Google tiene mano dura, y no dudará en castigaros si así lo considera.

Por eso, hoy os voy a hablar de los tipos de penalizaciones que Google puede ejercer sobre vosotros si intentáis romper las normas, cómo identificarlas y cómo salir del marrón -si es que se puede.

Es muy probable que ya hayáis oído hablar de los cambios de algoritmo que el gigante de los motores de búsqueda lanza de cuando en cuando y que, cuales olas devastadoras, son famosos por llevarse páginas webs enteras por delante. Las las actualizaciones de Panda y Penguin son las más populares, existen otras muchas como “Google Medic”, “Google Freshness”, “Google Pigeon”, “Google Mobile First”, etc.

Pero estoy segura que lo que no sabréis es que este tipo de penalizaciones, llamadas penalizaciones algorítmicas, no son el único tipo de castigos que el motor de búsqueda tiene en cuenta. El otro tipo de penalizaciones son conocidas como “manuales”. Veamos las diferencias entre ambas.

Penalización Manual de Google

Estas son las penalizaciones que lleva a cabo una persona con muy buen ojo: o bien alguien (probablemente un competidor) se ha chivado de vosotros, o bien alguien de Google os ha pillado con las manos en la masa.

La buena noticia es que estas penalizaciones son las más fáciles de detectar. Si estáis dados de alta en Search Console, recibiréis una notificación explicando qué ha pasado, a menudo con instrucciones sobre cómo actuar para cambiar la situación. Una vez conocemos cuál es el problema, es mucho más fácil determinar cuál va a ser la solución. Por eso, no entiendo por qué, si no estáis registrados en Search Console, no lo habéis hecho ya.

No obstante, os voy a dar un truco para ver de forma manual si habéis sido multados, o no, por este tipo de penalización. Abrid una nueva pestaña de vuestro buscador y buscad con el operador “site”, es decir, escribid site:tudominio.com. Si antes encontrábais algo pero ahora no encuentráis nada, amigos, se han repartido papeletas y vosotros las tenéis casi todas. Es un truco muy socorrido también en aquellos casos en los que es el propio Google el que tiene problemas de indexación, para saber si sois uno de los afectados.

No os aparece nada porque habréis sufrido una penalización manual y Google ha decidido desindexar vuestras URLs hasta que lo solucionéis. Afortunadamente, Google permite segundas oportunidades en este tipo de casos: cuando hayáis arreglado el desastre, pedid una reconsideración a Google para que os vuelva a indexar la página y volváis a tener la situación bajo control.

Penalización Algorítmica de Google

Se trata de aquellas que mencionaba más arriba, las que tienen que ver con los cambios de algoritmo que Google lanza de vez en cuando para mantener a los webmasters más listillos a raya. Son automáticas e imparables.

Este tipo de penalización es más difícil de detectar y de solucionar, porque nadie nos dice nada. Es como cuando te vas de casa de tus padres: ya nadie te avisa de que te has dejado la luz del baño encendida.

Normalmente podemos darnos cuenta porque empezamos a ver a través de Google Analytics cómo las visitas están bajando a un ritmo inusual. El problema es que aquí no podemos pedir una reconsideración de tu web a Google.

Lo mejor en este tipo de casos es la prevención. Estad siempre al tanto de las actualizaciones más importantes de Google, así como otras más pequeñas que vaya lanzando, para no tener ninguna duda de qué es lo que Google espera de vosotros. Y si habéis sido penalizados, volved a estudiar todos los cambios de algoritmo y pensad, teniendo en cuenta vuestra estrategia web, qué norma habéis podido romper. Y a partir de ahora, no la rompáis más.

Conclusión

Es importante que recordéis que Google NO está obligado a ayudaros. Su función es dar el mejor resultado posible y si no lo sois, sois vosotros quienes tenéis que solucionarlo. Google no va a entrar a vuestra web y quitaros los enlaces que os perjudican o se va a poner a redactar un contenido relevante con lo que sea que queráis posicionar.

Además, si nos fijamos bien en la documentación de ayuda de Google, el primer consejo para quitar los enlaces de mala calidad es el siguiente:

«Google se esfuerza por evitar que otros webmasters puedan perjudicar tu ranking o que tu sitio se retire de nuestro índice. Si te preocupa uno de los sitios que enlaza con el tuyo, te sugerimos que te pongas en contacto con su webmaster. Google recaba y organiza información publicada en la Web, pero no controla el contenido de estas páginas.»

Vamos, que te está diciendo que lo intentéis primero por otras vías antes de hacer un Disavow.

Por eso insisto una vez más, aún a riesgo de ser pesada, que la mejor estrategia de SEO es hacer las cosas bien y para ello es más que recomendable ceñirse a las técnicas White Hat. Ir paso a paso escalando posiciones hasta llegar al sitio que os corresponde y merecéis, según el contenido que seáis capaz de generar. No seáis ansias, que el tiempo pone a todo en su lugar y os acabarán pillando.

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