SEO semántico: guía completa

Las cosas eran más sencillas al principio. Pensad en la simpleza de un robot o una consola de los años 80. A día de hoy, hay robots que juegan al ajedrez y aprenden y mejoran a base de echar partidas.

Google, por supuesto, no se queda atrás, y en su continuo esfuerzo por satisfacer las necesidades de los usuarios, cada día tiene algoritmos más potentes cuyo lenguaje se va pareciendo más y más al de los humanos.

Hoy os voy a hablar del SEO semántico, la última tendencia de Google que ha revolucionado la forma de crear contenido para buscadores y que ha hecho que muchos digan, al más puro estilo Nietzsche, que “el SEO tradicional ha muerto”. Descanse en paz.

Qué es el SEO semántico

Las personas no hablamos claro. Cojamos, por ejemplo, la palabra “jaguar”. A algunos se os vendrá a la cabeza el animal y a otros, el coche (he de confesar que yo pertenecería al último grupo). La semántica es la rama de la lingüística que estudia el significado de las palabras dentro de un contexto, como parte de un tema. Y es que si no fuésemos capaces de interpretar una palabra atada al tema al que pertenece (fauna vs. automóvil), nuestras conversaciones día a día estarían llenas de ambigüedades que no nos permitirían comunicarnos de forma efectiva.

Y si más de una vez habéis tenido que explicarle a alguien a qué tipo de jaguar os referíais, ¿os podéis imaginar cómo de complicado debe de ser para una máquina comprender ambigüedades, sinónimos y homónimos?

Es por eso que Google no optimiza para una palabra suelta, sino para un tema en general.

El SEO semántico, en consecuencia, es aquella técnica de SEO que permite aumentar nuestros rankings y tráfico mediante información que desambigua el tema de nuestro contenido y se ajusta mejor a la intención de búsqueda del usuario. En cristiano, consiste en dejarle claro a Google a qué tipo de jaguar nos referimos dándole un contexto en el que apoyarse. Si en mi artículo sobre jaguars también tenemos palabras como “coche deportivo”, “consumo de gasolina” o “km 0”, pocas posibilidades hay de que me refiera al lindo gatito.

Bases del SEO semántico

Todo empezó con Hummingbird

Por aquel entonces en que el SEO era “fácil”, Google solo tenía en cuenta las palabras clave, sin entender su significado. Es decir, si repetíamos una y otra vez, por ejemplo, la palabra clave “renacimiento”, Google asumía que ese era el tema de la página en cuestión, sin más complicaciones, y solo mostraba resultados que contenían palabras idénticas al término de búsqueda. Es por ello que muchos recurrieron a la técnica de keyword stuffing, que consiste en introducir muchas veces una palabra clave sin orden ni concierto.

Pero en 2013 Google dijo basta, y lanzó el algoritmo Hummingbird, “colibrí” en español. El objetivo de este update era ofrecer respuestas más acertadas a las preguntas de los usuarios. Para ello, Hummingbird dejaba de tener en cuenta solo la palabra clave, para incluirla dentro de un contexto, y entendía, por ejemplo, que el Renacimiento fue una corriente artística del siglo XVI. Y a día de hoy, no me hace falta escribir “renacimiento” para obtener resultados relacionados, mirad:

google hummingbird

Y continuó con RankBrain

Por si no fuera suficiente con Hummingbird, en 2015 llegó RankBrain, un ejemplo perfecto de lo que es la inteligencia artificial: RankBrain dotaba a Google de capacidad de autoaprendizaje, como el robot que juega al ajedrez, pero mejor. Ahora el motor de búsqueda es capaz de comprender términos ambiguos o sinónimos entre muchos otros, y, si no los conoce, puede inferir su significado basándose en el contexto, tal y como hacemos nosotros con el jaguar. Básicamente Google “piensa” “¿qué es lo que quiere decir este usuario al escribir esto?”.

Una de las grandes novedades resultado de esta inteligencia artificial son el Knowledge Graph y las Rich Cards. Son aquellos resultados que, de un plumazo, ofrecen la información que estábamos buscando sin que siquiera tengamos que clicar en ningún resultado. Son muy comunes los “recetas de”, “edad de”, “quién hizo”, “el tiempo en”… Y son excelentes para resolver debates de sobremesa. Por ejemplo, si quiero dármelas de lista delante de mis amigos mencionando obras del Renacimiento, Google sabe que no me va a interesar perder tiempo en leer un artículo completo:

rankbrain

Cómo funciona el SEO semántico

El fundamento del SEO semántico es la indexación semántica latente o LSI. La LSI el proceso que permite a los motores de búsqueda establecer una relación semántica entre “jaguar” y “km 0”, o comprender que “panthera onca” es sinónimo de “jaguar”, el animal.

Por ejemplo, siguiendo con el de arriba, es probable que si escribo un artículo del Renacimiento, también use palabras como “arte” o “años 1500”. En eso precisamente consiste el SEO semántico: en utilizar términos relacionados con nuestra palabra clave para que a Google no le quede la más mínima duda de qué tema estamos tratando.

Es, de hecho, la manera más eficaz de evitar caer en el keyword stuffing: no puedo repetir la palabra clave “renacimiento” setenta veces en un párrafo, porque no cuela, pero puedo recurrir a sinónimos o palabras clave relacionadas. De esta manera, podremos decir que nuestro contenido es semánticamente rico.

Cómo encontrar palabras relacionadas semánticamente

Los términos semánticamente relacionados por excelencia son, como decía, los sinónimos, pero también singular y plural, masculino y femenino, y otras variaciones gramaticales (sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios). No obstante, hay maneras muy efectivas de encontrar palabras LSI para nuestro contenido y evitar repetirnos más que el ajo:

Google Search o Búsquedas relacionadas

Haced una búsqueda en Google con vuestra palabra clave y, una vez en las SERPs, haced scroll hasta abajo. Justo encima del pie de página siempre encontraréis búsquedas relacionadas con vuestro término de búsqueda. ¡Seguro que de todas esas os tiene que venir bien alguna!

búsquedas relacionadas

Google Autocompletar

Google Autocompletar es la función que predice nuestras búsquedas solo con introducir algunas letras. Las predicciones son términos con un alto volumen de búsqueda o temas que son tendencia en el momento. Aunque también se basan en búsquedas anteriores y ubicación, esto se puede evitar utilizando la ventana de incógnito. Seguro que os interesa utilizar palabras clave populares que se buscan con frecuencia. Además, esta es una herramienta con mucho potencial, así que aquí os dejo un artículo sobre cómo usar Autocompletar para mejorar el SEO.

google autocompletar

Otras preguntas de los usuarios

Puede que hayáis visto que en las SERPs de Google a menudo también se incluye una caja de resultados llamada “otras preguntas de los usuarios”. Estas son preguntas que se hacen con frecuencia en relación con el tema que estamos tratando. Así que, si en nuestro contenido respondemos a estas preguntas, estamos matando dos pájaros de un tiro: no solo rankearemos mejor para nuestra palabra deseada, sino que también tendremos la oportunidad de aparecer en una de estas cajas.

preguntas relacionadas

Trucos de optimización para SEO semántico

Una vez tenemos nuestra lista de palabras clave relacionadas, toca ponerse a escribir, y estas son las claves para sacarle el máximo partido a nuestra estrategia de SEO semántico:

Usad las variaciones de un término en la misma página

Esas palabras relacionadas que habéis encontrado debéis introducirlas, si procede, en el mismo artículo. Lejos quedan aquellos tiempos en que “gioconda” y “mona lisa” debían estar en diferentes artículos para tener más posibilidades de rankear. A día de hoy, Google es capaz de identificar que se trata del mismo cuadro, y las SERPs para ambas búsquedas se muestran prácticamente iguales. En el caso de “historia gioconda” e “historia mona lisa”, como podéis ver abajo, los resultados son casi idénticos. Google es capaz de comprender que el objetivo último del usuario es el mismo en ambas búsquedas: saber qué hay detrás del cuadro de Da Vinci (que es, por cierto, del Renacimiento).

Cread contenido largo

Un artículo largo ronda desde las mil hasta las cinco mil palabras, dependiendo de lo que dé de sí el tema. Pensad que en el artículo que escribáis tenéis que ser capaces de incluir gran cantidad de palabras clave LSI, y generalmente eso no es posible en un par de párrafos. Hablar de miles y miles de palabras puede parecer una barbaridad, pero el usuario suele estar contento cuando encuentra toda la información que necesita en una sola página.

Eso sí, norma número uno: tiene que ser contenido relevante, no vale meter paja. Y norma número dos: todo esto no significa que no haya temas que no den más de sí y estén cubiertos en 500 palabras, pero valorad cuántas keywords semánticas queréis introducir y si os quedaríais satisfechos si vosotros hubiéseis hecho la búsqueda.

Escribid contenido informativo

Lo más importante de todo es que nuestro contenido sea natural. Ya sabemos que no podemos meter una palabra clave a capón en un párrafo, y tenemos que considerar lo mismo con los términos relacionados: han de tener orden y concierto y contribuir de forma efectiva a responder las preguntas de los usuarios. Como de costumbre, poneos en la piel de vuestros lectores.

Además, siempre es recomendable que echéis un vistazo a los primeros resultados de las SERPs para vuestra palabra clave, porque si están primeros, es porque algo deben de estar haciendo bien, y con un poquito mejor que lo hagáis vosotros…

Ni que decir tiene que este contenido ha de ser original (no miramos a los competidores para copiarlos, sino para usarlos como fuente de inspiración), claro y coherente (no vale dárselas de listo y escribir un texto que no entienda nadie) y, por supuesto, con una perfecta ortografía.

Aprovechad los fragmentos y cartas enriquecidas

Como veíamos antes, una de las grandes revoluciones que supuso el RankBrain fue la introducción de rich y featured snippets. ¿Por qué no usarlos para nuestro beneficio? Al fin y al cabo, son cajas visuales que llaman muy fácilmente la atención del usuario y suelen salir en las primeras posiciones. Añadiendo fragmentos enriquecidos a nuestras webs le damos a Google aún más claves semánticas.

Conclusión

Como veis, la inteligencia artificial ha llegado a los motores de búsqueda para quedarse. La tecnología avanza a pasos agigantados con un único objetivo: hacer al usuario feliz. Si vosotros también hacéis lo mismo, ya tenéis a Google ganado.

Recordad dotar a vuestros textos de claves semánticas para que Google no tenga ninguna duda de qué tema estáis tratando: encontrad palabras clave similares y relacionadas con vuestra keyword principal y variadlas a lo largo de vuestro contenido.

Ahora lo que queda es ponerse los gorros de pensar.