Cómo reciclar tu contenido

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La máxima de un creador o redactor de contenido es “work smart, not hard”. Los creadores de contenido invertimos mucho tiempo pensando sobre qué escribir, documentándonos y escribiendo nuevos artículos, y casi siempre olvidamos todo ese contenido que ya hemos publicado. Todos somos humanos.

Reciclar nuestro contenido nos ahorra tiempo y energía, ya que nos ahorramos las dos primeras partes del trabajo que hemos mencionado en el párrafo anterior (identificación del tema y documentación).

No obstante, tenemos que tener en cuenta que no todo el contenido puede ser reciclado. Es decir, si el artículo es de algo puntual que ha pasado de moda o el post no funcionó en su momento, es ridículo que os esforcéis en mejorarlo. Pero si encontráis nuevos datos interesantes, infografías o enlaces que lo refuerzan, ¿a qué esperáis?

El contenido que mejor sirve para este tipo de estrategias de marketing es el llamado “contenido perenne”, que está caracterizado por su atemporalidad y su alta calidad. Dicho contenido es relevante en todo momento y no solo en un periodo de tiempo determinado.

Existen algunos trucos para darle esa vuelta de hoja a vuestro contenido para relanzarlo de nuevo sin que Google se huela la tostada:

Actualizad

A menudo elaboramos un contenido que pronto deja de estar actualizado, ya sea porque han salido nuevas técnicas o una actualización de Google ha empezado a penalizar una técnica SEO que antes era muy utilizada, por ejemplo.

Agregadle valor

Otra técnica es agrupar todos aquellos artículos que creáis interesantes y elaborar una guía, videotutorial, webinar, e-book, plantillas descargables, podcasts o landing pages. Sed creativos. Ejemplos de esto serían artículos tipo: “Vacaciones con niños: qué no se te puede olvidar” o “10 pasos imprescindibles para una buena estrategia de links”.

Colaborad

A menudo nos centramos solo en nuestro blog y olvidamos por completo que podemos colaborar con nuestros artículos en otras plataformas y matar dos pájaros de un tiro: ampliaréis vuestra comunidad y conseguiréis backlinks.

Enlazad de nuevo

A menudo vamos sacando temas de los que ya hablábamos en artículos antiguos. Enlazamos el artículo nuevo al viejo, pero ¿lo hacemos también en la otra dirección? Casi nunca, y es un error de manual.

Diversificad los formatos

Un método común para reutilizar las publicaciones de nuestro blog es variar con los formatos, ya que a menudo se nos olvida que no todos los usuarios quieren leer post de texto. Algunos prefieren otros formatos como las infografías, vídeos o presentaciones entre otros. Para ello simplemente tendremos que usar los datos de la publicación original y presentarlos de manera distinta. Ahorraremos mucho tiempo de investigación porque ya tenemos todo lo necesario.

Compartir es vivir

Personalmente soy fiel abanderada de esta frase, y en el marketing online, más aún. Si creemos que uno de nuestros artículos es brutal, ¿por qué no compartirlo de nuevo en las redes sociales? Es importante no dejar “morir” a nuestros contenidos. Nos costaron esfuerzo, así que no lo tiréis por la borda. Eso sí, tampoco vamos a pasarnos, que no queremos que los algoritmos de las diferentes redes sociales nos consideren SPAM, ¿verdad?

Tipos de reciclaje de contenido

Como leéis, existen dos tipos de reutilización a la hora de reciclar el contenido de nuestra web:

Top – Down

El contenido se reparte en contenidos más simples y de menor densidad. Ejemplo de ello sería dividir un e-Book en varios posts para un blog o para vídeos de YouTube.

Botton – Up

Es justo lo contrario al caso anterior. Con el Bottom – Up, el contenido más simple y de menor densidad se unirían para crear uno más completo. Es decir, siguiendo el ejemplo anterior, cogeríamos varios artículos para crear un e-Book.

Cread «tops»

Otra opción es crear un resumen con los mejores artículos o los más leídos. Con esta técnica puedes matar varios pájaros de un tiro, ya que puedes poner en circulación mínimo tres artículos a la vez. ¡Marcaos un TOP 3 al estilo APM y triundad!

Conclusión

No os olvidéis de todo el trabajo tan interesante que habéis hecho hasta ahora. Siempre os pueden salvar alguna semana estresante y caótica cambiando un par de cosas para relanzarlo de nuevo.

Eso sí, consejo a navegantes: no podemos sacar una actualización de un artículo que publicamos hace unos días, porque no le estamos dando tiempo a Google a que lo indexe y/o posicione.

Al final reciclar contenido antiguo no es nada complicado. Solo hay que escarbar entre los archivos publicados, elegir aquellos artículos que tuvieron más éxito y ver cuáles se pueden actualizar. Solo habrá que agregarles nuevos datos y replantear el formato, porque puede que nos dejásemos algo en el tintero. Una vez introducidos los cambios, ¡ya estará listo para ser publicado!

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